sábado, 7 de septiembre de 2013

Nebulosa mía

Qué tortuoso es pestañear
cuando lo que veo,
no lo quiero,
dos
tres
cien veces.

De repente
la mescolanza
se sujeta de mis gafas
y menester es
sacarla de sus cabales

¡Me es insoportable
tocar sin contornos!

Más no
existe
otra necesidad

Los ojos nadan
y crepitan
en la nebulosa de realidad
esa que es la única
que se me
atañe

Y divago
en el círculo convexo
que no deja de mirarme
tampoco

Como si el primer trazo
haya naufragado desde mi lápiz

Y su término
de mi dedo fuere,
cuál pluma más mía

El día  que el mar
venga a mí
no tendré
puta idea
de ese tramo
que me dista
de su espumosa.

Me  pillará sin gafas.

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