no preciso si no es la transparencia de la sed
el fulgor de las almas en llamas
las manos abiertas en desnudez de sal
los ojos aunque de noche, con lumbre
la boca hacedora de la palabra que no es escondrijo
el hogar que ampara de la veleidad de los fantasmas
la sinceridad del peregrino pese a su muralla
la mar inmensa, enfurecida. deseándome.
el fulgor de las almas en llamas
las manos abiertas en desnudez de sal
los ojos aunque de noche, con lumbre
la boca hacedora de la palabra que no es escondrijo
el hogar que ampara de la veleidad de los fantasmas
la sinceridad del peregrino pese a su muralla
la mar inmensa, enfurecida. deseándome.
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