Ven, ven
Que la muerte no sale del cajón
si esta alma incendiaria, de tu certeza duda
Ven, ven.
Que el vino no se sirve sólo y yo no sé
descorchar botellas,
Ven, ven
Que la convención del tiempo
Ha de poseerme y ya van siendo seis vidas
Sin tu aullido inenarrable
Llega sigiloso a la hecatombe
Yo no interrumpiré la parsimonia de los lobos
Ven, ven
que cansada me ha dejado la vigilia
y el deambular parva entre animales gregarios
ven, ven
llega a romper la hojarasca con tu caminar agraciado
Ven, llega
pero no te acerques demasiado a este ababol exiliado
no tengo intenciones de olerte
Ven, pasa
sólo
quiero saberte con sangre.
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